¿Dónde encontrar a las autoras de ciencia ficción y fantasía?

Un artículo sobre la falta de visibilidad de las autoras de ciencia ficción y fantasía

Si has visitado las últimas reseñas de nuestra web, te habrás dado cuenta de que algo nos traemos entre manos. Efectivamente, en fantasíaycienciaficción.com estamos haciendo un gratificante ciclo de autoras de género. Y por qué nos ha dado por ahí, te preguntarás. Pues muy fácil: porque en las estanterías de ciencia ficción a veces parece más difícil encontrar autoras que la aguja en su pajar.

Allá por septiembre, Rodrigo sugirió escoger un par de libros de autoras en lengua hispana para la semana. Cual fue nuestra sorpresa al ver que en la librería tenían menos oferta de autoras de ciencia ficción que selecciones de café.

Así que decidimos cambiar nuestros planes de futuro inmediato y centrarnos en leer exclusivamente autoras durante un tiempo. Para entender de dónde venía esa falta de visibilidad, y para disfrutar con alguno de los novelones que nos hemos leído hasta ahora.

Ahora bien, la pregunta sigue estando ahí: ¿Por qué en las librerías hay sustancialmente menos autoras que autores en las estanterías de fantasía y ciencia ficción?

Sabemos que vivimos en un mundo generalmente machista, pero entendemos que una de las cualidades principales de la literatura es precisamente estar al servicio del progreso. Y, sabiendo que dentro de la fantasía y la ciencia ficción algunas de las obras más relevantes vienen del imaginativo de grandes autoras como Ursula K. le Guin, N. K. Jemisin o Margaret Atwood, no terminamos de entender esta extraña desigualdad de visibilidad.

Lo primero que descubrimos al respecto es que sí, las autoras de estos géneros existen. No es por falta de oferta vamos. Porque libros de calidad escritos por autoras hay para elegir. Entonces, ¿por qué?

¿Por qué hay tan pocas autoras en las estanterías de fantasía y ciencia ficción?

Que las autoras en general lo tienen más difícil no es ninguna cosa nueva, solo hay que echar un ojo al canon literario tradicional para darse cuenta. Aunque es curioso que, en unos géneros tan modernos y reaccionarios, esta norma parezca empeorar. Sobre todo, cuando nombres como Mary Shelley, Octavia Butler, o las anteriormente mencionadas son algunos de los que han conseguido dar más prestigio a estos géneros.

Extraño o no, el problema está ahí. Y si a esto le añadimos algunas aberrantes tendencias actuales como los sad puppies, no queda otra que preocuparse. Pero, yendo al grano. ¿Cuál puede ser el motivo de que las librerías te priven, a veces, de buenos textos escritos por autoras? No creo que mi breve estudio encuentre una respuesta perfecta, pero algunas hipótesis iniciales serían:

  • Que hubiese menos autoras dentro de estos géneros, o que se editen menos.
  • Que el público lector fuese mayoritariamente masculino o ligeramente reacio a la autoría femenina.
  • Que las editoriales sean unas machistas sin remedio, o se mantengan subyugadas al mercado tradicional donde la mujer tiene ciertas etiquetas de género inamovibles.
  • O que la persona responsable de tu librería sea más misógina que Freud.

Indaguemos, porque no parece que esto sea cosa de todas o ninguna. Puede que todas las opciones aporten su pequeño granito de arena (con la esperanza de que la última opción sea, realmente, tan solo una broma)

Es cierto que, estadísticamente, se publican menos autoras. Feminismo y Dragones, por ejemplo, hace un estudio interesante sobre este suceso. Con un porcentaje mayor al 70% de autores en la mayoría de grandes editoriales que distribuyen en España, la diferencia es, de por sí, reveladora. Pero esto es algo que ya podías intuir. Si hay menos en la estantería, se editarán menos también.

Además, generalmente parece existir cierto sexismo en la literatura de género. Así, a las autoras se les ha categorizado tradicionalmente en la literatura romántica o infantil más que a menudo. Algo que, dentro de la fantasía, por ejemplo, no ayuda mucho a romper estándares. Mya Nunnally, nos comenta en un artículo al respecto, como muchos todavía confunden la literatura de fantasía con un género infantil en general. Nunnally comenta como su pareja le regalo a su sobrina de doce años La Quinta Estación pensando que era un libro infantil.

Menuda sorpresa se va a llevar su sobrina con alguna que otra de las escenas de esta novela “infantil”, estarás pensando. Pero más grave que este error parece que editoriales clasifiquen algunas novelas como joven adulto por defecto solo por estar escritas por mujeres. Otro ejemplo que nos ofrece este artículo es la novela de Sarah J. Maas Una Corte de Rosas y Espinas.  En fantasía y ciencia ficción.com aún no la hemos leído pero, por lo que nos comenta el artículo, el filtro editorial ha prestado poca atención a sus explícitas escenas de sexo antes de colocar este libro en la estantería para adolescentes. 

Así, lo que Nunnally propone es que la tendencia a categorizar la literatura escrita por autoras como joven adulta es uno de los motivos por los que la figura de la autora es menos visible. Porque, por mucho que nosotros no estemos de acuerdo, se tiende a etiquetar esta como literatura de menor valor o inferior.

Por eso, y para volver a la responsabilidad editorial al respecto, sería bueno hacernos una pregunta: ¿categorizarían como joven adulto un libro con escenas de sexo explícito y escrito por un hombre? Seguramente, no.

¿Es el mercado y sus necesidades lo que mueve el criterio editorial?

Es fácil acordarse de las reivindicaciones de Ursula K. le Guin al respecto de las limitaciones que las etiquetas editoriales han impuesto sobre estos géneros. Y tampoco se olvida de reivindicar el papel de la mujer en estos. Un ser mitológico, una de cada treinta autores, así hablaba la autora de Terramar de las autoras de ciencia ficción en 1975. La situación quizá sea algo diferente ahora, pero que la fantasía y la ciencia ficción tienen aún mucho camino por delante en términos de igualdad editorial y prestigio académico no es menos cierto.

Ahora bien, ¿realmente las escritoras de ciencia ficción eran casi inexistentes? Lisa Yaszek nos asegura que no. En sus aventuras por la ciencia ficción, Yaszek descubrió que al menos un 15% de las publicaciones de ciencia ficción en las décadas anteriores a los años 70 eran producidas por autoras. El número estimado de lectoras se elevaba aún más hasta cerca del 40-50%. Así que, si efectivamente la mujer no era un ser tan mitológico en estos géneros como hemos podido creer, ¿qué es lo que las ha mantenido invisibles a nuestros ojos?

En la opinión de esta estudiosa, el problema residía precisamente en las editoriales. Yaszek cree que muchas autoras desaparecieron de las primeras antologías de ciencia ficción como reacción a la primera ola de feminismo en América. Además, nos habla de nuevo de como las etiquetas de género y las expectativas afectaron a las autoras. Así, las autoras se tomaban en serio para hablar de temas románticos, maternidad o literatura juvenil, pero para el público general de la ciencia ficción se prefería otros productores. Una hipótesis que por aquí nos parece muy poco descabellada, por cierto.

Es curioso que un género cuyo comienzo se relaciona generalmente con la novela de una autora, Frankenstein de Mary Shelley, siga siendo editorialmente estigmatizado para las mujeres. Aunque en España actualmente el esfuerzo por dar visibilidad a las autoras de ciencia ficción se haya visto reforzado con antologías de ficción como Distópicas, Poshumanas e Insólitas, sigue existiendo un sesgo editorial hacia las mujeres. Las autoras en general se traducen y publican menos en España fuera de los nichos tradicionalmente reservados a estas. Solo hay que ver lo complicado que es encontrar traducciones al español de algunas de las grandes representantes del género, como Octavia Butler, Joanna Russ o Tiptree, Jr. Pero que, por ejemplo, nos haya sido imposible encontrar Kalpa Imperial de Angélica Gorodischer en español en las librerías es aun más curioso.

Así que, una vez más nos preguntamos por qué. ¿Es que el público no busca estos libros? ¿o es que las editoriales prefieren dar visibilidad a otros textos por motivos tradicionales de etiquetas? A principios de la década, por ejemplo, Damien G. Walter preguntó a los lectores de The Guardian sobre sus obras favoritas de ciencia ficción. A raíz de esta encuesta, la escritora Nicola Griffith se dio cuenta de que solo 18 de 500 novelas eran de autoras. Una proporción lo suficientemente desigual como para demostrar un patrón en la elección por parte del público de estos géneros. La oferta de autoras de género actuales en el Reino Unido no es ni mucho menos escasa, por ejemplo. Pero aún así muy pocas de estas obras parecen obtener popularidad entre lectores. Por tanto, parece que, a pesar de la oferta actual de autoras de género, hay una tendencia hacia la lectura de escritores por parte del público lector. En este caso, sería en el público donde encontraríamos el foco machista que marca la acción editorial.

Sin embargo, el problema para nosotros ha sido precisamente la dificultad a la hora de encontrar a las autoras en las librerías. ¿Cómo sabe el público si le gusta o no una autora si no tienen la posibilidad de encontrarlas de forma natural? Personalmente, y como fan de la literatura de fantasía y ciencia ficción, me niego a pensar que el público mayoritario de estos géneros tan reaccionarios albergue reticencias frente a las autoras. Precisamente, algunas de las más interesantes obras de ficción feministas vienen de estos géneros, como Los Desposeídos o El Cuento de la Criada. Si estos libros han llegado a tener tan alta consideración hoy en día no es solo por su calidad literaria, pero también por haber sido extensamente populares y traspasar las barreras de género literario. Por lo que lectores de grandes obras escritas por autoras no faltamos. Y, además, cuanto más feminista, mejor. Porque, a diferencia de las obras Pulp de estereotipos rancios sobre mujeres objetivizadas, estás son las que perduran en la memoria colectiva como grandes obras maestras.

No te preocupes, la situación está cambiando

Ciertamente, las mismas etiquetas editoriales que han afectado al prestigio de la fantasía y la ciencia ficción como géneros literarios, parece tener su peso sobre la desigualdad a la hora de publicar autoras. Aunque tampoco parece justo culpar exclusivamente a las editoriales, y quizá sí que haya que tomar en cuenta algunos de esos estereotipos de feminidad obsoletos y rancios que durante cierto tiempo pudo demandar el público lector de estos géneros.

Ahora bien, que las autoras de ciencia ficción son casi tan invisibles como las hadas te habrá quedado más que claro. Pero, por suerte, esto está cambiando. Actualmente podemos encontrar una gran cantidad de iniciativas dedicadas a revertir cuanto antes esta inexplicable situación.

Lola Robles, una de esas escritoras dedicadas a solucionar este entuerto, nos dice que el número de autoras y público lector femenino de estos géneros ha aumentado bastante durante el sXXI. Lo que está haciendo posible centrarse, poco a poco, en mejorar la visibilidad de las autoras. Aunque el objetivo final sea la tendencia mixta e inclusivista.

Así, hoy nos podemos encontrar importantes iniciativas editoriales como Crononauta, una editorial sin ánimo de lucro dedicada en exclusiva a la traducción y publicación de autoras de ciencia ficción. O Cazador de Ratas y la Editorial Cerbero, también preocupadas por dar visibilidad a las autoras.

Tampoco faltan concursos solo para escritoras como los Premios Ripley y festivales feministas de género como Ansible Fest. Proyectos culturales y literarios feministas como La Nave Invisible o La Ventana del Sur . Revistas literarias preocupadas por el papel de las autoras dentro de la fantasía y la ciencia ficción como Origen Cuántico o SuperSonic. Además de los esfuerzos por crear antologías de autoras como las comentadas anteriormente, obras de ensayo feminista como Supernovas, o preocupadas por la visibilidad de las autoras de género como Entre Tierras Extrañas. Parece que, efectivamente, las medidas para acabar con esta extraña lacra editorial no paran de florecer.

Por eso nosotros queremos ofrecer nuestro pequeño granito de arena trabajando para ofrecerte recomendaciones de algunas de las mejores autoras que nos vayamos encontrando. Porque leer autoras de ciencia ficción o fantasía no debería ser una odisea.

2 comentarios sobre “¿Dónde encontrar a las autoras de ciencia ficción y fantasía?

  1. Cuando empiezas a descubrir autoras de género te maravillas ante tanta cantidad de talento, empece hace un par de años y mi forma de escoger lecturas a cambiado. Siempre estoy a la caza de nuevas recomendaciones. 👍

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